PRECIOS SUJETOS A CAMBIO - CONSULTA POR MAS TITULOS: 11 6239-8571

Y SI LO PROBAMOS...?


¡Hola!

Me llamo Verónica Jiménez, tengo treinta y ocho años y soy una mujer independiente, trabajadora, autónoma y, según dicen quienes me conocen, bastante cabezota y controladora.

Desde que mi príncipe azul se convirtió en un sapo, me impuse tres reglas para disfrutar del sexo sin compromiso.

La primera: no enrollarme nunca con hombres casados.

La segunda: no mezclar jamás el trabajo y la diversión.

Y la tercera, pero no por ello menos importante: siempre con hombres menores de treinta años.

¿Por qué? Pues porque sé que ellos van a lo mismo que voy yo: ¡a disfrutar!

Hasta el momento estas normas me han dado buenos resultados.

Sin embargo, en uno de mis viajes de trabajo he conocido a Naím Acosta, un hombre de unos cuarenta, seguro de sí mismo, atractivo, sexy y tremendamente romántico, que me está volviendo loca.

Es verlo y el corazón se me acelera. Es oír su voz y toda yo me acaloro. Es pensar en él y noto que en mi estómago corren elefantes en estampida. Sé que somos muy diferentes, pero los polos opuestos se atraen, y nosotros no paramos de chocar, y probar y… y… y…

Bueno, mejor me callo, dejo que leas y cuando termines ya me dirás si tú habrías probado… ¿O no?

 

Una novela romántico-erótica que te hará ver que lo que es para ti lo será aunque te apartes, y lo que no, aunque te pongas.

Y SI LO PROBAMOS...?


¡Hola!

Me llamo Verónica Jiménez, tengo treinta y ocho años y soy una mujer independiente, trabajadora, autónoma y, según dicen quienes me conocen, bastante cabezota y controladora.

Desde que mi príncipe azul se convirtió en un sapo, me impuse tres reglas para disfrutar del sexo sin compromiso.

La primera: no enrollarme nunca con hombres casados.

La segunda: no mezclar jamás el trabajo y la diversión.

Y la tercera, pero no por ello menos importante: siempre con hombres menores de treinta años.

¿Por qué? Pues porque sé que ellos van a lo mismo que voy yo: ¡a disfrutar!

Hasta el momento estas normas me han dado buenos resultados.

Sin embargo, en uno de mis viajes de trabajo he conocido a Naím Acosta, un hombre de unos cuarenta, seguro de sí mismo, atractivo, sexy y tremendamente romántico, que me está volviendo loca.

Es verlo y el corazón se me acelera. Es oír su voz y toda yo me acaloro. Es pensar en él y noto que en mi estómago corren elefantes en estampida. Sé que somos muy diferentes, pero los polos opuestos se atraen, y nosotros no paramos de chocar, y probar y… y… y…

Bueno, mejor me callo, dejo que leas y cuando termines ya me dirás si tú habrías probado… ¿O no?

 

Una novela romántico-erótica que te hará ver que lo que es para ti lo será aunque te apartes, y lo que no, aunque te pongas.

Mi carrito